viernes, 24 de septiembre de 2010

Esponja, Bob Esponja

Amarillo y con agujeros, bien podría ser un queso gruyere, pero si además apunto que es cuadrado y vive en una ciudad ficticia llamada Fondo de Bikini (localizada en el Pacífico, tal y como lo está verdaderamente el atolón Bikini), las pistas nos llevan hacia otra parte. 
Hablo de Esponja, Bob Esponja.
Se trata de una creación del biólogo marino Stephen Hillenburg, quien, durante su estancia en el Instituto Oceánico del Condado de Orange, California, creó un cómic titulado THE INTERTIDAL ZONE (algo así como LA ZONA LITORAL o LA ZONA INTERMAREAL según las traducciones), la antesala de lo que se convirtió, con la ayuda del escritor y guionista Martin Olson y las buenas relaciones con Nickelodeon, en el capítulo piloto (HELP WANTED –SE NECESITA AYUDANTE-) de un sueño que pudo denominarse Sponge-boy pero acabó llamándose SPONGE-BOB (o sea, BOB ESPONJA). En la actualidad (desde antes de 1999, que fue cuando se emitió este primer capítulo) Hillenburg ha abandonado la serie y el nuevo guionista es Paul Tibbit.
SE NECESITA AYUDANTE nos muestra a un personaje desequilibrado y sensible viviendo en una piña debajo el mar con su mascota Gary (un caracol que maúlla); nos presenta también al mejor amigo, Patricio Estrella y a su compañero de trabajo, Calamardo Tentáculos (ambos también vecinos), y finalmente al Señor Cangrejo (su tacaño jefe), dueño del Crustaceo Crujiente (o Krusty Krab, aunque en un principio fue La Taberna Crujiente), donde sirven, sobre todo, cangreburguers. Básicamente un chico normal con sus conocidos, su trabajito y su casita.
Con el tiempo desfilarían otros personajes que se han transformado en principales, tales como Sandy (traducida literalmente en nuestro país como Arenita), una ardilla tejana, o mi favorito, Plankton, el rival comercial del Señor Cangrejo, casado con un robot femenino (no me pregunten más). Asimismo una larga lista de secundarios (Señora Puff, la pez globo maestra de conducir de Bob Esponja, Perla Cangrejo, hija ballena, quién sabe cómo, del Señor Cangrejo, El Holandés Volador, un fantasma seguramente basado en el legendario personaje errante, o los más o menos héroes Triton Man y Chico Percebe, entre otros…) que van y vienen.
La pareja principal (Bob y Patricio) lleva el peso infantil de la serie, dado que a pesar de ser adultos, ambos se comportan de modo tierno y pueril, y superan problemas con los que se enfrentan a diario los y las más peques como el miedo a la oscuridad, las pesadillas, los enfados con amigos o amigas, etc., que parecen estar en consonancia con lo que buscan niñas y niños.Pero por lo demás, no parece demasiado infantil: guiños cinematográficos, literarios o musicales, situaciones inverosímiles amparadas en el absurdo (ideas fascinantes desde mi punto de vista) o modos de actuar de cada personaje en función del tipo de espécimen que sea, así la Señora Puff (atención al nombre) se infla como el pez globo que es cuando se asusta, Arenita usa una escafandra cuando no está en su casa cupular, lógico, al fin y al cabo está bajo el mar y ella es la única mamífera, o como en el capítulo aquí enlazado, en el que las anchoas llegan en grupo, a modo de banco de peces, tal y como en la realidad suelen nadar.
A nivel estético, qué puedo decir, el punto cutre no se lo quita nadie, pero pienso que eso es lo buscado por parte del equipo. Tengo claro que este jovencito con la cara agujereada, zapatos con calcetines blancos y corbatita, no me resulta atractivo por sus pintas, así como detesto las bermudas de Patricio y los pantalones a la cintura del Señor Cangrejo; el resto de las indumentarias me dan igual, salvo la de Arenita, que en general va vestida de astronauta (dato que me parece importante, al fin y al cabo, el mar es un medio igual de misterioso que el cielo, y si una navegante puede surcar los cielos, una astronauta puede ahondar en el mar.
Sin embargo, a este respecto artístico hay dos cositas que quisiera destacar: los fondos y las viviendas. Los primeros suelen mostrar sobre azules difuminados, unas floritas sinuosas de diferentes colores que no comprendo por qué me gustan tanto. Lo de las viviendas es menos simplón por mi parte: en el caso de Bob ya he dicho que vive en una piña debajo del mar (ya lo dice la canción del oppening); Patricio habita bajo una roca, lo que resulta muy propio en una estrella marina; pero la mejor casa es la de Calamardo, una especie de moái de la Polinesia, genial, que denota su tendencia hacia el arte y la cultura, a modo de contrapartida con la pareja central, y el Crustaceo Crujiente, un baúl del tesoro que queda ni que pintado al relacionarlo a su avaro dueño; la ciudad la forman un puñado de tuberías juntas que suben a modo de rascacielos y recuerdan al armazón metálico de un submarino u otras construcciones marítimas. De verdad, son para detenerse al menos un minuto.
Lo cierto es que por mucho que me esmere no voy a conseguir decir con palabras dónde está el intríngulis de BOB ESPONJA, para entenderlo (más o menos) hay que verlo. Y de hecho, verse se ve: en la actualidad es la serie de mayor audiencia en España, a la altura de HEIDI en los sesenta, tal y como explica EL PAÍS SEMANAL bajo el título LA NUEVA HEIDI SE LLAMA BOB, donde ponen de manifiesto que la niña de Spyri “[…] encabezaba la lista de los programas más valorados […] elegido como epítome de idea de la revolución que supuso la tele en democracia para las generaciones del baby boom […]”. Si además ojeamos la lista de premios que tiene en su haber nos cansaríamos de recitarla por lo interminable (premios Annie, Emmy, Kids Choice Awards, Television Critics Association Awards…), sin embargo reforzaríamos la idea de su éxito.
Desde luego que está en lo más alto y si no echen un vistazo a la cantidad de páginas existentes sobre sus andanzas, tales como Nickelodeon España, Mundo Bob y Mundo Bob Esponja, u otras no dedicadas enteramente al personaje pero que lo tratan como Taringa (de ella he sacado las fotos para esta entrada) o la desmedida lista de productos de merchandising, al mejor estilo de HALLO KITTY, que posee.
A quien le interese: aquí todos sus capítulos.
Digo yo que tanta gente creyendo lo mismo, algo tendrá la esponjita… que hasta películas tiene.

5 comentarios:

Lily dijo...

Me encanta Bob Esponja, es una joyita. Feliz Viernes

peibol dijo...

Estuve leyendo en no sé dónde, que ha sido un fenómeno mundial intergeneracional, casi equiparable al boom de los Simpson en su día. Teniendo en cuenta que hace años Piolín también copaba todo el merchandising infantil, he llegado a una conclusión: El amarillo seduce masivamente. XD

Violeta dijo...

Lily:
Gracias.

Peibol:
por lo que sé ha desbancado incluso a Los Simpson en cuanto a audiencia.
Jajaja, vale, podría ser que el secreto estuviera en el amarillo, no lo había pensado.
Gracias por pasarte por aquí

Linx-O de Thundera. dijo...

Bueno yo particularmente me crie con Heidi, Marco, los pitufos y un sin fin de caricaturas, la sociedades cambian así que sus iconos también, lo que me gusta de Bob es la sencillez de los trazos y la profundidad de algunos de sus episodios. Estudiare lo del amarillo es muy bueno jejejejejejej

Violeta dijo...

Linx-O:
Está claro que visto lo visto podemos deshechar la malvada frase de "no hay campo sin grillo, ni hortera sin amarillo".
Gracias por leerte este tocho de Bob.
Un beso