Esta famosa ciudad italiana, europea, también presenta rincones anónimos (o en gran medida) que merecen tal y como creyó Manolito, una foto para el recuerdo.
Las dos que siguen son mis favoritas.
En ambas, el artista ha jugado con las líneas horizontales, verticales y de fuga, aprovechando el colorido de los propios edificios, el agua del canal, las lonas de las barcas y el cielo, sobre todo en la primera, y la escasez de tonos, rota por el mar y la teja de los ladrillos, en la segunda.
| Lo especialmente bonito de esta muestra es su skyline: formidable. |
| El gran detallazo lo tiene la segunda fotografía en esas palomas “divinas” que casualmente han llenado de vida esta solitaria esquina. |
Ciao Venecia!


